Malas posturas en los profesionales de la peluquería


Un profesional de la peluquería adopta aproximadamente 12 posiciones más o menos forzadas, cuando corta el cabello a un hombre, 10 cuando realiza una permanente, 5 cuando lava una cabeza y 8 cuando corta el cabello de una mujer.

Quizá, la fatiga producida por las continuas torsiones dorsales y elevación de los brazos, así como los problemas osteoarticulares y venosos sean la causa de que los peluqueros dejen sus profesiones alrededor de los 40 años de edad.

La no utilización de asientos o el uso de asientos inadecuados, tanto del peluquero como del cliente, suele ser la principal causa de estas molestias.

A pesar de que en la mayor parte de los salones de peluquería existe un asiento con ruedas y regulable, la mayoría de los peluqueros lo utilizan poco (salvo cuando deben cortar el cabello o colocar rulos en la nuca). Creen algunos que trabajar sentado ofrece una mala imagen de la peluquería, otros opinan que es más rápido coger un taburete que regular varias veces al día el asiento, y, por último, otros argumentan que el cabello que suele haber en el suelo dificulta la movilidad de las ruedas de las sillas.

El peluquero debería intentar evitar permanecer de pie mucho rato y debería sentarse en un asiento regulable que le permitiera realizar su trabajo tanto sentado como de pie (en la posición de pie, debería apoyar las nalgas en el asiento).

   

Respecto al asiento del cliente, éste debe ser regulable, a ser posible con ajuste automático en lugar de con pedales y debe ser pivotante para poder acceder fácilmente a las zonas laterales de la cabeza.

Otras medidas importantes que se deben tener en cuenta para mejorar las “Condiciones de trabajo” de los peluqueros son las siguientes:

– barrer el suelo regularmente.

– disponer de una ventilación adecuada para reducir la exposición a los productos irritantes utilizados.

– colocar carritos con material.

– disponer de cepillos y pinzas accesibles a diferentes alturas.

– utilizar secadores ligeros y silenciosos.

– recibir información sobre la composición y utilización de los productos que se manipulan.

y por último y, muy importante, inculcar hábitos correctos desde el principio a los aprendices peluqueros.

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